Décimo cuarto día
Mal llamado diario porque lo escrito no representa lo sucedido cronológicamente. Es decir los días aquí mencionados no necesariamente se suceden en el tiempo. Sí, se suceden (no podría ser de otra manera), pero no diariamente; quiero decir que el primer día no se corresponde con el primer día de algún mes en particular, o si, pero esto no tiene ninguna importancia; por lo tanto puede ocurrir que entre un día y otro, pasen diez días…sin que esto afecte en nada a lo anotado.
Ahora, en relación a la falta de sensatez, mi muy estimado, no lo comparto…mucho menos la falta de horizonte que menciona…creo que horizonte sobra; es decir el horizonte se ve, se presiente, al menos el horizonte entendido como aquello a lo que aspiramos aunque sabemos que no alcanzaremos nunca (concepto muy bien graficado por Galeano), pero que nos motiva a andar…ahora si Usted se refiere a horizonte en un sentido pragmático, emparentándolo con la idea de meta lisa y llana, creo que ha utilizado mal la metáfora…o tal vez yo no la entienda…
Décimo cuarto día (bis)
El número catorce me simpatiza. Relacionado con la embriaguez, el hecho de pensar en ese estado me alegra. La borrachera bien entendida es una bendición a la que no debemos renunciar. A veces es un oasis en el desierto, otras una buena manera de volar y otras tantas, es la puerta a otros placeres a los que sobrios quizá no hubiéramos sido invitados. Hablo de disfrute de estados en personas psíquicamente sanas (si es que éstas existen).
Décimo quinto día
Trato de no emborracharme solo.
Trato de no solo emborracharme.




